El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aplicó un aumento cercano al 30% en el valor de la estampilla, una medida que impacta directamente en el precio del paquete de yerba mate en góndola, mientras el productor continúa cobrando apenas 60 pesos por kilo de hoja verde. La decisión volvió a generar cuestionamientos por el fuerte desbalance que persiste en la cadena yerbatera.
Desde el Gobierno de Misiones advirtieron que el incremento no resuelve la situación de fondo y que el costo termina trasladándose al consumidor. “Eso repercute directamente en tu bolsillo. El productor sigue con un precio por debajo de la dignidad de su trabajo y el paquete sigue aumentando”, señaló Ramón Amarilla, actual Diputado Provincial.
Amarilla cuestionó además que, tras haberse quitado al INYM la facultad de fijar precios, el aumento de la estampilla dejó de cumplir el objetivo para el cual fue creada, que era aportar al equilibrio de la actividad y fortalecer al sector productivo.
En este contexto, productores yerbateros presentaron reclamos ante el organismo y advirtieron que no descartan retomar medidas de protesta, al considerar insostenible que el precio final del producto siga en alza mientras el valor de la materia prima permanece estancado.
