Alrededor de 40 trabajadores de la emblemática fábrica Dass recibieron telegramas de despido este sábado, en un golpe que vuelve a poner en jaque a las y los obreros de la industria del calzado en la región.
La decisión de la empresa, que en décadas anteriores llegó a emplear a más de 1.500 personas y hoy sostiene poco más de 200, generó incertidumbre y malestar entre las familias afectadas y en toda la comunidad laboral de Misiones.
Desde hace años, trabajadores y representantes gremiales vienen advirtiendo que la crisis estructural de la industria del calzado, profundizada por la caída del consumo interno y la creciente competencia de productos importados, amenaza la estabilidad de cientos de empleos en el sector.
“Son familias que dependen de este trabajo para vivir. No se trata solo de números, son personas con sueldos, alquileres y obligaciones”, expresó un delegado sindical que pidió mantener su identidad por seguridad. El gremio no descartó la convocatoria a medidas de lucha y protestas para exigir que se garantice la continuidad laboral y se abra un espacio de diálogo con la empresa.
Los telegramas comenzaron a llegar a los trabajadores este sábado, sin que hasta ahora se haya difundido un listado oficial, lo que profundiza el clima de incertidumbre. Además, la caída en las ventas internas y la presión de las importaciones de calzado terminado obligan a muchas firmas del rubro a reestructurar sus operaciones, con un alto costo social para los trabajadores.
Representantes de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (Uticra) señalaron que la situación en Dass es un síntoma más de la crisis que atraviesa la producción nacional, y advirtieron que “la apertura indiscriminada de importaciones perjudica a quienes producimos en el país y nos deja en desventaja frente a productos extranjeros”.
Los despedidos y sus compañeros reclamaron respeto de sus derechos laborales, la apertura de una mesa de negociación con garantías y la adopción de medidas para reactivar la producción y evitar que más empleos se pierdan. Las próximas horas serán clave para definir las acciones gremiales y sociales que se articularán en defensa del trabajo en la región.
