El Senado de la Nación Argentina se prepara para debatir un proyecto que introduce modificaciones en la regularización de armas de fuego y que, además, busca prorrogar el Programa Nacional de Entrega Voluntaria. La iniciativa, que ya cuenta con media sanción de Diputados desde 2024, es impulsada por el Gobierno nacional con el objetivo de acelerar su tratamiento antes de que pierda estado parlamentario.
El proyecto plantea dos ejes principales: por un lado, facilitar y agilizar los trámites para que los usuarios puedan regularizar la tenencia de armas dentro del marco legal; por otro, extender el sistema de entrega voluntaria hasta el 31 de diciembre de 2027.
Esta política de desarme permite a los ciudadanos entregar armas de manera anónima y, en algunos casos, recibir un incentivo económico, con el objetivo de reducir la circulación de armamento en manos civiles.
Según se desprende de la iniciativa, la intención oficial es ofrecer dos alternativas: regularizar la situación de quienes poseen armas sin los requisitos correspondientes o incentivar la entrega voluntaria para su destrucción. De esta manera, se busca mejorar el control estatal sobre el armamento y disminuir los riesgos asociados a su circulación irregular.
El debate en el Senado se da en un contexto de cambios en la política de control de armas en Argentina, con nuevas normativas que apuntan a modernizar los sistemas de registro y supervisión. En ese escenario, el avance del proyecto será clave para definir el rumbo de la regulación y las estrategias de seguridad en el país.
