En el marco del Día Mundial de Prevención del Suicidio, la psicóloga Desiree Wiedman advirtió sobre el aumento de casos tanto consumados como intentos. “En Misiones, en los últimos 12 meses hubo alrededor de 180 suicidios, lo que equivale a una muerte cada dos días”, señaló, destacando que el tema se instaló con fuerza en la agenda pública desde la pandemia.
Wiedman remarcó que la problemática del suicidio es multifactorial, atravesada por factores psicológicos, sociales, culturales e ideológicos. Entre las señales de alerta mencionó el diagnóstico previo de enfermedades mentales, el consumo de sustancias, el aislamiento social o la pérdida de un grupo de pertenencia. “No hablamos de personas que siempre tuvieron esa conducta, sino de cambios progresivos sin otro factor aparente”, explicó.
La especialista también derribó mitos frecuentes: “No es cierto que quien se suicida lo hace para llamar la atención. Tampoco que quien lo intentó necesariamente volverá a hacerlo hasta lograrlo. Se trata de crisis que pueden estar vinculadas a impulsividad, esquizofrenia o depresión endógena”. Además, advirtió que las verbalizaciones explícitas deben ser tomadas en serio, siempre considerando el contexto.
Sobre cómo acompañar, Wiedman subrayó que lo más importante es escuchar. “Muchas veces los dispositivos de emergencia no funcionan, pero desde el sentido común podemos hacer mucho: dar una charla, prestar atención, escuchar a la persona. No siempre se puede resolver todo, pero es fundamental estar presentes”, dijo.
Finalmente, analizó el rol de la tecnología en jóvenes y adolescentes. “Mientras las generaciones mayores ven el celular como una herramienta, para los adolescentes es parte de la construcción de identidad. La adolescencia viene de ‘adolecer’, de ese sufrimiento que implica crecer. No buscan dejar de vivir, sino dejar de padecer”, concluyó.
