Las fiestas de fin de año suelen estar asociadas a la celebración y el encuentro, pero también pueden convertirse en un momento de fuerte impacto emocional. En diálogo con Portal Misiones, la psicóloga Desirée Wiedemann analizó cómo este período puede influir en la salud mental y advirtió que el estrés no siempre está ligado al calendario, sino a las presiones sociales que se concentran en esta época.
“No sé si el fin de año en sí provoca estrés, sino que son las personas, las instituciones y las empresas las que dan cierre de ciclos”, explicó la profesional. Según señaló, esta dinámica genera “una presión enorme”, ya que se instala la idea de balance, evaluación y resultados, en un contexto donde muchas personas atraviesan crisis personales, familiares o económicas.
Uno de los momentos más complejos suele ser la mesa familiar. Wiedemann se refirió a las ausencias, la soledad o los vínculos tensos que se ponen en juego durante las celebraciones. “¿Cómo enfrentar una mesa con ausencias, en soledad o incluso en familia?”, planteó, y advirtió que estadísticamente aumentan los casos de violencia familiar en esta época del año, producto de la acumulación de tensiones no resueltas.
La psicóloga explicó que, para muchas personas, el cierre del año implica acciones que buscan romper ciclos y generar un movimiento interno. En ese marco, algunas necesitan hacer listas, viajar, no ver a la familia o elegir pasar las fiestas con amigos. Como ejemplo, mencionó el caso de estudiantes que no tuvieron un buen desempeño académico y deben enfrentar preguntas incómodas en el entorno familiar, como “¿cómo te fue en la facultad?”. “Muchas personas, en lugar de enfrentar esos espacios, deciden aislarse”, señaló.
Wiedemann también destacó la existencia de mandatos familiares que condicionan la forma de celebrar y que, en muchos casos, ya no se corresponden con las realidades actuales, modificando la estructura tradicional de las fiestas y generando malestar emocional.
Otro aspecto clave es el rol del ámbito digital durante las celebraciones. “Juega un rol muy importante en el evento”, afirmó la profesional, al observar que muchas personas “dejan al que está enfrente para poder estar en el mundo digital”. En ese sentido, recomendó poner el celular a un lado durante la comida y la sobremesa, para favorecer el encuentro real y el diálogo.
