El Gobierno nacional adjudicó la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, la principal ruta fluvial de la Argentina, al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y la firma argentina Servimagnus. La decisión se formalizó tras la evaluación técnica y económica de las ofertas presentadas en la licitación internacional.
La concesión tendrá una duración de 25 años y comprende las tareas de dragado, balizamiento, señalización, mantenimiento y modernización de la Vía Navegable Troncal, por donde circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas.
Según trascendió, el proyecto prevé inversiones estimadas en alrededor de 10.000 millones de dólares durante el período de concesión, destinadas a mejorar la infraestructura y la navegabilidad del corredor fluvial.
Desde el Gobierno nacional señalaron que la nueva concesión buscará reducir costos logísticos, incorporar tecnología para una gestión más eficiente de la vía navegable y avanzar en obras de ampliación y profundización del canal para permitir el tránsito de embarcaciones de mayor porte. Además, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación continuará supervisando el cumplimiento de las obligaciones contractuales.
Jan De Nul ya había participado en la operación de la hidrovía entre 1995 y 2021. Desde ese año, las tareas de dragado, señalización y cobro de peajes estaban bajo administración estatal. Con esta adjudicación, el Gobierno vuelve a delegar la operación de la estratégica vía fluvial en manos privadas.
La Hidrovía Paraná-Paraguay conecta más de 1.500 kilómetros de vías navegables y constituye una pieza clave para el comercio exterior argentino y regional, ya que también es utilizada por Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay para la salida de sus exportaciones.
