El coordinador nacional del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), Rodolfo Fernández, manifestó su preocupación por el proyecto denominado «Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada» impulsado por el Gobierno nacional y aseguró que la iniciativa representa una amenaza para el acceso a la tierra, los bienes comunes y los derechos de los pueblos indígenas y comunidades vulnerables. En diálogo con Portal Misiones, explicó que la organización decidió impulsar una carta abierta dirigida a los legisladores para solicitar que la norma no avance en el Congreso.
«Es preocupante porque vemos que el Estado decide retirarse y dejar a merced a los pueblos. Hemos decidido hacer esta carta y llamamiento a los legisladores para que no salga esta ley porque vulnera el derecho de los más débiles y más desprotegidos», sostuvo Fernández. Además, advirtió que la iniciativa «solamente hace que las tierras tengan menos manos», favoreciendo la concentración de la propiedad.
La preocupación de ENDEPA coincide con los argumentos expresados en la carta firmada junto a Cáritas Nacional, el Área de Ecología Integral de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen. El documento cuestiona especialmente la eliminación de restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros y la posibilidad de acceder sin límites a zonas vinculadas con reservas de agua y otros recursos naturales estratégicos. También advierte sobre artículos que permitirían la utilización inmediata de tierras afectadas por incendios.
Fernández señaló que desde hace tiempo mantienen reuniones con funcionarios y legisladores para exponer su postura. «Siempre tratamos de llegar a los legisladores, tuvimos jornadas con más de 30 funcionarios. Vamos con asesores legales, ellos son amables, nos escuchan, pero cuando votan no se nota lo que charlamos», expresó. En ese sentido, afirmó que la repercusión de la carta pública está siendo mayor a la esperada y que buscan anticiparse a las consecuencias que podría generar la sanción de la ley.
El referente también cuestionó el modelo de desarrollo que, según considera, promueve el proyecto. «Ellos no ven a la tierra y al agua como algo vivo. En este capitalismo salvaje solo el dios dinero manda», afirmó. Como ejemplo, mencionó la concentración de tierras en algunas zonas de Misiones y consideró que el Estado debe garantizar mecanismos que protejan a las comunidades rurales, campesinas e indígenas.
La carta difundida por las organizaciones eclesiales sostiene que «la tierra no es una mercancía» sino un bien común fundamental para la vida, la identidad y el desarrollo de los pueblos. En ese marco, Fernández concluyó con un mensaje dirigido a los representantes nacionales: «Ojalá nuestros legisladores defiendan a la humanidad en general. La mayoría somos gente humilde y pobre, y necesitamos un pedazo de tierra para poder vivir dignamente».
