Yésica, una mujer de 35 años, denunció formalmente a sus tíos maternos por abusos sexuales sufridos durante su adolescencia y acusó a sus padres de encubrir a los agresores.
El hecho salió a la luz tras la denuncia radicada el 3 de febrero del año pasado, cuando la víctima decidió romper un silencio de décadas. Los abusos ocurrieron originalmente en las viviendas familiares de Campo Ramón y Campo Viera, en la provincia de Misiones, comenzando cuando ella tenía 13 años y extendiéndose hasta los 16, momento en que logró abandonar el hogar de sus padres.
La denuncia se desencadenó porque Yésica descubrió que otras primas y hermanas habían pasado por situaciones similares y sintió un «terror profundo» por la seguridad de sus propios hijos y sobrinos al ver que uno de los acusados, Fernando M., regresó a trabajar a la chacra familiar. Según su crudo relato, sus padres no solo ignoraron sus pedidos de ayuda en el pasado, sino que su madre llegaba a «entregarla» exigiéndole que obedeciera a sus tíos.
Actualmente, el caso se encuentra en una etapa crítica de desprotección para la víctima. A pesar de haber formalizado la exposición judicial hace más de un año, Yésica reclama que la justicia aún no la ha citado. Mientras tanto, padece un constante hostigamiento por parte de sus progenitores, quienes la amenazan con desalojarla de su vivienda en la chacra como represalia por haber señalado a sus tíos, Fernando M. y Juan M., como abusadores.
