Misiones extendió hasta el 30 de abril de 2026 el alivio fiscal para profesionales e industrias, una medida que incluye bonificaciones en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, la suspensión de autorretenciones y reducciones en pagos a cuenta para el sector industrial. La decisión, anunciada por el gobierno provincial, busca amortiguar el impacto de la crisis económica y sostener la actividad productiva en un contexto de fuerte retracción del consumo.
El paquete beneficia a profesionales matriculados de distintos rubros y a empresas industriales que operan en la provincia, con el argumento de reducir la presión impositiva y mejorar la previsibilidad financiera. Desde el Ejecutivo provincial sostienen que la prórroga apunta a preservar el empleo y evitar un mayor deterioro del entramado productivo local.
Sin embargo, el alcance real de la medida despierta cuestionamientos. Diversos sectores advierten que el alivio tributario resulta limitado frente al aumento sostenido de costos, tarifas y la caída de ingresos, especialmente para pequeños estudios profesionales y pymes industriales que atraviesan una situación crítica.
Además, se señala que la extensión del beneficio no viene acompañada de políticas estructurales como acceso al crédito, incentivos a la inversión o estímulos al mercado interno, por lo que su impacto podría ser más simbólico que transformador.
Así, mientras la prórroga ofrece un respiro de corto plazo, el debate de fondo sigue abierto: si las exenciones fiscales alcanzan para enfrentar la crisis o si se necesita una estrategia económica más integral que permita a Misiones sostener su desarrollo productivo en un escenario nacional adverso.
