El odontólogo Nicolás Strieder se refirió al impacto de la crisis económica en la salud dental y al rol de las obras sociales en Misiones. En diálogo con Portal Misiones, señaló que “en obras sociales se está mejorando infimamente” y remarcó que el IPS, la cobertura que posee la mayoría de los misioneros, resulta un punto clave para comprender la situación económica de los profesionales del sector.
En relación a su actividad, Nicolas Strieder detalló que “de mi facturación mensual, un buen mes llego a un 20% de los ingresos por seguros, me cubre los gastos, el 80% lo consigo con clientes particulares”. Y precisó: “El 20% que recibo de las obras sociales pago el sueldo de mi asistente, mi alquiler y ahí se termino…. Ocupo un 50% de mi tiempo por trabajar para la obra social”.
El profesional también advirtió sobre las consecuencias de la crisis en los hábitos de atención: “Tengo pacientes que vienen cada 8 meses y tengo pacientes que vienen porque les molesta. Lo cierto es que muchos se rehúsan a asistir a un consultorio”.
Respecto a la situación de Misiones, Strieder sostuvo que la provincia “tiene un alto índice de caries” y que “la gente que no tiene acceso a la salud dental es la que está más alejada del centro”. En este sentido, ejemplificó, que tambien existen diferentes casos, si se tiene un acompañamiento correcto: “Por ejemplo, en Tarumá, de Montecarlo, están bien influenciados por el programa de salud UBA que lleva mas de 30 años”.
La falta de recursos económicos se traduce en demoras o abandono de tratamientos, especialmente en casos complejos. “Hay pacientes que han perdido piezas, que tienen ganas de ir, se ofrece una opción a cuotas», explicó. Y agregó que “los casos grandes son costosos tanto en Argentina como en Brasil, pero la calidad de Montecarlo es igual o mejor que en nuestro país vecino y en costos estamos muy similares».
De acuerdo con el informe nacional sobre la situación de la salud en Argentina, la salud bucodental sigue siendo un área crítica. La prevalencia de caries, pérdida de piezas y escaso acceso a controles regulares afecta especialmente a sectores vulnerables y del interior del país, lo que confirma el diagnóstico planteado por profesionales locales.
