La semana arranca en Misiones con un combo bien típico de transición: calor intenso, aumento de la inestabilidad y la promesa de lluvias que podrían aparecer hacia el final de la jornada. Este martes 31 de marzo, el buen tiempo dominará durante gran parte del día, pero por la tarde-noche el panorama cambiará, especialmente en las zonas centro y norte, donde podrían registrarse chaparrones dispersos.
El responsable de este giro será la aproximación de un frente frío que, combinado con un sistema de alta presión, generará condiciones propicias para lluvias leves —entre 2 y 5 milímetros— y vientos que rotarán entre el sureste, suroeste y noreste. Aunque no se esperan fenómenos intensos, el calor seguirá siendo protagonista: en Iguazú la máxima podría alcanzar los 34 °C, con una sensación térmica que treparía hasta los 39 °C.
Para el miércoles 1 de abril, el tiempo continuará inestable, pero con un detalle clave: las temperaturas comenzarán a descender. Se prevén chaparrones aislados, sobre todo en el sur y centro de la provincia, mientras que el norte tendría una jornada más tranquila, con cielo parcialmente nublado. Las lluvias serán escasas —menos de 3 milímetros—, aunque suficientes para mantener el ambiente húmedo y variable. En Posadas, la máxima rondaría los 31 °C.
El jueves 2 de abril llegará con un cambio más marcado: el ingreso de una masa de aire frío y seco dará paso a condiciones más estables y típicamente otoñales. Se espera una jornada con buen tiempo, cielo mayormente despejado y temperaturas más agradables, con mañanas frescas y tardes cálidas. No se prevén lluvias, y el protagonismo lo tendrán los vientos del sur y sureste, que podrían presentar ráfagas moderadas.
Así, Misiones vivirá una seguidilla de días donde el calor, la inestabilidad y el esperado alivio otoñal irán marcando el pulso del clima en la provincia.
