La Cámara de Representantes de Misiones aprobó la Ley de Fortalecimiento de los Procesos de Vinculación Adoptiva, una normativa que busca reducir las interrupciones en las adopciones mediante el acompañamiento interdisciplinario a las familias. En diálogo con Portal Misiones, la psicopedagoga y diputada provincial Heidy Schierse explicó que el objetivo principal es preparar a quienes desean adoptar y garantizar la contención durante todo el proceso.
La ley establece que el Registro Único de Aspirantes a la Adopción de Misiones (RUAAM) deberá brindar orientación profesional antes, durante y después de la guarda preadoptiva, con el fin de fortalecer los vínculos familiares y evitar que niños y adolescentes deban regresar a los hogares convivenciales tras iniciar una convivencia con una familia.
«Esta ley tiene que ver con fortalecer y preparar a una persona para adoptar a un niño», explicó Schierse. Según indicó, la iniciativa nació hace varios años luego de mantener reuniones con directores de hogares de niños, quienes manifestaban una preocupación recurrente: las consecuencias emocionales que generan las devoluciones de menores durante el proceso adoptivo.
«Hay mucho daño psicológico por la ilusión de compartir con una familia y que después les digan ‘no es lo que pensamos, tiene que volver al hogar’. Ahí sigue el abandono», sostuvo la legisladora. Agregó que muchos niños y adolescentes que atraviesan una interrupción en la vinculación desarrollan trastornos como depresión y otras enfermedades vinculadas a la salud mental.
Schierse remarcó que la problemática afecta tanto a los menores como a las familias que desean convertirse en padres. «Trabajamos con personas que viven una situación dramática, que son las infancias, y con personas que tienen mucha ilusión de ser padres», señaló.
En ese sentido, comentó que durante las entrevistas realizadas con familias adoptantes surgían motivos que, según especialistas, forman parte de situaciones habituales en cualquier proceso de crianza. «Nos decían: ‘El chico se encierra en su cuarto, no quiere hablar con nosotros, no come con nosotros’. Eso es común en la crianza; incluso les pasa a los padres con hijos biológicos», explicó.
La diputada también hizo referencia a algunos mitos que rodean la adopción. Uno de ellos es la creencia de que los trámites son excesivamente largos. Además, indicó que la mayoría de los aspirantes manifiestan preferencias por niños menores de dos años, sin hermanos, mientras que muchos de los niños que esperan una familia son mayores o forman parte de grupos de hermanos.
«Los niños están en los hogares para que una familia los adopte», afirmó, al tiempo que aclaró que la nueva normativa no incorpora nuevos requisitos para los postulantes, sino herramientas de acompañamiento. «Queremos que la gente que piense en adoptar tenga una herramienta y no un requisito más», expresó.
La legisladora explicó que actualmente muchas familias cumplen con las exigencias legales para adoptar, pero una vez que comienza el proceso de vinculación quedan sin el acompañamiento necesario. «Lo que viene a responder esta ley es algo muy puntual: los procesos incluyentes. Las personas que adoptan deben estar preparadas y contar con un equipo de contención para transitar esta etapa», señaló.
Schierse contó que la iniciativa también está inspirada en una experiencia familiar. Su hermana adoptó en Alemania a una niña de dos años y, más de una década después, continúa recibiendo acompañamiento profesional. «Hoy tiene 13 años y el seguimiento sigue existiendo. Eso demuestra la importancia de sostener a las familias en el tiempo», relató.
Finalmente, destacó que el espíritu de la ley pone en el centro el interés superior de los niños. «Es preferible que no comience una vinculación si una familia busca solamente llenar un vacío. Siempre que presento proyectos pienso en la realidad económica actual y en utilizar los recursos humanos que ya existen para que estas herramientas puedan implementarse y realmente funcionen», concluyó.
