por Redacción Central
ELDORADO. En una jornada cargada de memoria, reconocimiento institucional y proyección hacia el futuro, la ciudad de Eldorado conmemoró su 107° aniversario de fundación. A pesar de que las intensas precipitaciones asociadas al mal tiempo obligaron a suspender el tradicional desfile cívico-militar al aire libre, la comunidad eldoradense se reunió en las instalaciones del Polideportivo Municipal "Héctor Hugo Ligorria" para llevar adelante el acto oficial.
La ceremonia estuvo encabezada por el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y el intendente local, Rodrigo Durán, acompañados por ministros provinciales, legisladores, autoridades de las Fuerzas de Seguridad, delegaciones escolares, representantes eclesiásticos y vecinos.
"Sean rebeldes, gurisada": el mensaje de Passalacqua a la juventud
Al hacer uso de la palabra, el gobernador Passalacqua remarcó el clima de cercanía del encuentro: “Siento que estamos en un evento familiar, en un cumpleaños. Es un pueblo que quiero muchísimo”. En su alocución, el mandatario destacó el valor de las familias de inmigrantes que hace más de un siglo llegaron a la región para levantar una ciudad "de la nada" a fuerza de trabajo y coraje.

"Yo pongo siempre a Eldorado como ejemplo de esfuerzo y trabajo. Es una ciudad especial. La ciudad no son los ladrillos sino las personas que habitan en ella".
Uno de los momentos más enérgicos del discurso estuvo dirigido a los estudiantes y jóvenes presentes, a quienes instó a involucrarse activamente en la vida pública:
"Sean rebeldes, gurisada, hinquen, presiónennos, pídanos más, con la sonrisa o la crítica. Sean implacables".
Para cerrar su intervención, Passalacqua recurrió a una metáfora sobre la unidad comunitaria frente a las adversidades: “Si intentan romper una ramita se rompe fácil, pero intenten romper 15 todas juntas, no se puede”. Como símbolo tradicional del aniversario, el Gobernador hizo entrega de un ejemplar de lapacho a las autoridades municipales.
La memoria viva: el testimonio del pionero Víctor Revilla
El acto contó con un emotivo pasaje protagonizado por el ingeniero Víctor Revilla, reconocido referente que arribó a Eldorado en 1957 y fue uno de los impulsores de la icónica Escuela Agrotécnica Eldorado.
Revilla evocó los complejos desafíos que enfrentaba la colonia en la década de 1950, señalando particularmente la grave erosión de los suelos causada por las frecuentes lluvias tropicales en las zonas de cultivo. En ese sentido, rindiéndoles tributo, el pionero destacó el esfuerzo inalcanzable de los jóvenes de la época que trabajaron día a día para frenar la degradación de la tierra y sentar las bases del desarrollo agronómico y educativo de la zona.
Durán: "Nos toca escribir las próximas páginas de Eldorado"
A su turno, el intendente Rodrigo Durán rindió homenaje tanto a las familias pioneras de inmigrantes como a las comunidades originarias que habitaban la región. “Nuestros pioneros no encontraron una ciudad, sino montes, caminos difíciles, sacrificios y desafíos”, recordó el jefe comunal, señalando que la responsabilidad de las generaciones actuales es "cuidar lo que recibimos y construir una ciudad donde nadie se sienta solo".
Durante su mensaje, Durán repasó los hitos de su gestión municipal, destacando la ejecución de obras de pavimentación y drenaje urbano, la mejora del alumbrado público, la incorporación de equipamiento vial y el fortalecimiento de la contención social para niños, jóvenes y adultos mayores.
