por Redacción Central
SAN PEDRO.Unas 120 familias agricultoras participan activamente de una iniciativa que busca integrar la producción de las chacras con la restauración de la Selva Paranaense. Desde el año 2023, la Agencia de Extensión Rural del INTA San Pedro trabaja en forma articulada con la Fundación Vida Silvestre Argentina y la Municipalidad local en un corredor biológico donde las áreas de bosque conviven con los sistemas productivos de la agricultura familiar en las zonas de Cruce Caballero, Paraje Alegría y Tobuna. El proceso, que originalmente comenzó con 24 familias, logró expandirse hasta abarcar más de 160 hectáreas de sistemas agroforestales y más de 400 hectáreas en proceso de restauración.

El abordaje territorial se estructura a partir de las decisiones y necesidades expresadas por los propios productores. Dentro de esa dinámica, el fortalecimiento productivo se concreta mediante asistencia técnica, capacitaciones y financiamiento para actividades tan diversas como la producción de aves, cerdos, ganado bovino, apicultura, piscicultura, horticultura y yerba mate. De manera complementaria, el proyecto atiende de forma prioritaria el acceso y resguardo del agua: más de 110 familias optimizaron sus suministros a través de trabajos de protección de vertientes, almacenamiento y distribución. Esta mejora permitió incrementar la disponibilidad hídrica familiar de unos 300 o 400 litros diarios a volúmenes que se ubican entre los 1.000 y 1.700 litros por día, garantizando un recurso indispensable tanto para la vida cotidiana como para sostener la producción.
Por su parte, la implementación de sistemas agroforestales constituye el núcleo de la estrategia ambiental, aportando tecnologías validadas para integrar conservación y producción dentro de una misma parcela. El trabajo contempla desde la sistematización y conservación de los suelos hasta la siembra y acompañamiento de especies nativas, con una labor de seguimiento que se extiende año tras año. En los yerbales de la zona, los árboles nativos incorporados continúan su desarrollo, abriendo la perspectiva futura de obtener una yerba mate con características diferenciadas.

Para sostener el proyecto en el tiempo, se desarrollan entre 10 y 11 capacitaciones anuales sobre manejo de suelos, poda, cosecha, comercialización y sanidad animal. Un equipo territorial integrado por entre 10 y 12 profesionales del INTA, Vida Silvestre y el municipio coordina las acciones en el campo. Al respecto, el jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA San Pedro, Luis Grondona, remarcó que la experiencia demuestra que producción y conservación pueden avanzar de la mano, destacando que "los que efectivamente llevan a la práctica la restauración son la gente, las familias agricultoras que están en cada una de sus chacras".