El evento musical “Carreta Treme Treme”, realizado durante el último fin de semana largo en Caraguatay y protagonizado por un camión equipado con un sistema de sonido de alta potencia, terminó en un fuerte conflicto que derivó en descargos públicos, pérdidas económicas y versiones cruzadas entre organizadores, DJs y autoridades.
En diálogo con Portal Misiones, el oficial Daniel Haedo confirmó que el evento no contaba con custodia policial ni había sido solicitado, debido a que se trató de una actividad privada. “No hemos tenido ni una queja ni una denuncia formal, solo publicaciones en redes sociales”, aclaró. El encuentro había sido organizado por un particular y, según trascendió, no estaba bajo responsabilidad directa del municipio.
La situación se agravó cuando, durante la presentación de los DJs, se produjo un golpe de tensión eléctrica que superó los 380 voltios, provocando daños en equipos de sonido, computadoras y otros dispositivos. Steven Rodríguez, DJ de Puerto Esperanza, contó en diálogo con Portal Misiones que “voló todo. Hablamos con los organizadores, con los de la carreta y con el intendente”. Según detalló, habría perdido “entre 4 y 5 millones de pesos” en equipos quemados, y afirmó que eran tres DJs contratados y ninguno recibió el pago correspondiente: “El organizador dijo al final de la noche que no tenía la plata”.

El artista señalo que el organizador, identificado como Martín, los había contratado de manera informal, “solo por mensajes y palabras”, sin un contrato firmado. Afirmaron además que la carreta (que integraba la estructura técnica del show) “forma parte de la organización del municipio”, lo que generó confusión sobre quién debía responder por los daños. También mencionaron a un hombre llamado Johnatan, a quien vincularon con el municipio, lo que alimentó la percepción de responsabilidad institucional. Mientras tanto, el DJ afirmo que la carreta también confirmaron pérdidas en su equipamiento «pero no salieron a hablar».
La polémica se hizo viral cuando el DJ Lucas Venialgo publicó su descargo en Instagram, donde expresó su indignación: “Recibimos un golpe de tensión, lo cual quemó todas nuestras cosas… ¿y no hay culpables?”. Por el momento, no existe una denuncia formal, aunque los damnificados evalúan avanzar legalmente para recuperar las pérdidas económicas derivadas del fallido evento.

