La Universidad de la Cuenca del Plata ratificó sus protocolos de seguridad y estableció una política de “tolerancia cero” frente a cualquier tipo de amenaza, luego de detectarse mensajes intimidatorios que encendieron las alertas en su sede de Posadas.
Desde la institución indicaron que, ante la situación, se activaron de manera inmediata los mecanismos preventivos previstos, con el objetivo de resguardar a estudiantes, docentes y personal administrativo. En ese marco, se reforzaron controles de ingreso y se trabaja para identificar el origen de los mensajes.
Las autoridades aclararon que se trató de una medida preventiva y remarcaron que la prioridad es garantizar la seguridad dentro del ámbito universitario. Además, señalaron que estos hechos se investigan en articulación con organismos correspondientes para determinar responsabilidades.
El episodio se da en un contexto más amplio de preocupación por amenazas similares en instituciones educativas de la provincia, lo que llevó a reforzar protocolos y estrategias de prevención en distintos niveles del sistema educativo.
En ese sentido, desde la universidad insistieron en la importancia de la concientización y el compromiso de toda la comunidad educativa para prevenir este tipo de situaciones, al tiempo que reiteraron su postura firme frente a cualquier conducta que ponga en riesgo la integridad de las personas.
