Un hecho que encendió las alarmas judiciales y policiales en Posadas tuvo lugar este domingo al mediodía, cuando Aldo Miguel Soler, un suboficial del Ejército Argentino de 55 años, fue encontrado sin vida en una celda de la Comisaría Segunda, ubicada sobre avenida Tambor de Tacuarí, donde permanecía alojado tras ser detenido por desobediencia judicial.
Soler llevaba diez días detenido por incumplir una medida de restricción de acercamiento impuesta por la Justicia, tras un conflicto con una denunciante vinculada a su vida personal. También pesaban sobre él antecedentes por una causa anterior, incluyendo una denuncia por abuso de armas, según fuentes judiciales.
El alerta dentro de la dependencia policial se activó cuando los efectivos de guardia hallaron al suboficial inconsciente y sin signos vitales dentro de su celda, lo que desencadenó el inmediato aviso al médico policial de turno y la intervención de peritos de la Dirección Científica.
La autopsia preliminar reveló que Soler falleció a causa de una neumonía grave, con el cuadro de salud agravado por patologías preexistentes, entre ellas sífilis, y descartó de momento cualquier signo de violencia externa o interna en el cuerpo, según indicaron fuentes oficiales.
La investigación judicial quedó a cargo del fuero correspondiente, que ahora busca determinar responsabilidades sobre la guarda y custodia del detenido durante su estadía en la comisaría. El Ministerio Público también analiza el protocolo de atención sanitaria dentro de los calabozos, luego de que trascendiera que Soler había presentado problemas de salud días antes de su muerte.
