El Ejército Argentino estableció una nueva normativa que regula el uso de las redes sociales por parte de su personal militar y civil. La disposición prohíbe realizar publicaciones con planteos, quejas, reclamos, denuncias, cartas abiertas o cualquier manifestación pública relacionada con la institución, y establece que esas inquietudes deberán canalizarse únicamente por las vías reglamentarias internas.
La medida también impide difundir imágenes, videos o información que puedan comprometer la seguridad de las instalaciones militares, el armamento, las rutinas operativas o cualquier dato clasificado o de circulación restringida. Además, restringe declaraciones públicas realizadas en condición de militar sin la autorización correspondiente y prohíbe contenidos que afecten la disciplina, el profesionalismo o la imagen institucional.
Desde la fuerza explicaron que la directiva no responde a un hecho puntual, sino a la necesidad de promover un «uso responsable» de las plataformas digitales y de preservar la seguridad, la disciplina y el prestigio institucional frente al alcance que pueden tener las publicaciones en internet.
La normativa alcanza a oficiales, suboficiales, soldados y personal civil del Ejército. También establece que, ante publicaciones de terceros que puedan afectar la imagen o la seguridad de la institución, el personal deberá informar a la cadena de mando y abstenerse de responder por iniciativa propia, reforzando así el control institucional sobre la comunicación en el ámbito digital.
