La empresa Aires del Sur (ADS), fabricante de los equipos de aire acondicionado de las marcas Electra y Fedders, fue declarada en quiebra tras atravesar una profunda crisis financiera en su planta ubicada en Río Grande. La situación dejó a más de 140 trabajadores sin empleo y generó un fuerte conflicto gremial en la provincia.
Según trascendió, el propio directorio de la compañía presentó el pedido de quiebra ante la Justicia al asegurar que la firma se encontraba en un “estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”. La empresa sostuvo además que la crisis era “estructural” y que los intentos por sostener la continuidad productiva fracasaron definitivamente.
La fábrica operaba desde hace años bajo el régimen industrial fueguino y producía equipos de climatización comercializados en todo el país. Sin embargo, la compañía aseguró que los altos costos financieros, la caída de la rentabilidad y las nuevas condiciones del mercado agravaron su situación económica desde fines de 2023.
En paralelo, trabajadores nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) mantuvieron la ocupación de la planta en reclamo por salarios adeudados y la continuidad laboral. Desde el sector gremial denunciaron incertidumbre total sobre el futuro de las familias afectadas y cuestionaron el proceso que derivó en el cierre definitivo de la empresa.
Antes de llegar a la quiebra, ADS había intentado avanzar en negociaciones con capitales chinos para incorporar un socio estratégico e inyectar inversiones millonarias que permitieran reactivar la producción. Sin embargo, las conversaciones no prosperaron y el salvataje nunca se concretó.
El caso volvió a poner en debate la situación de la industria fueguina en medio de la apertura de importaciones y los cambios en el esquema de promoción industrial de Tierra del Fuego, un régimen que durante décadas sostuvo gran parte de la producción electrónica y de línea blanca del país.
