El Gobierno nacional oficializó la designación de Carolina Píparo como nueva directora del Banco de la Nación Argentina (BNA), en un movimiento que forma parte de una serie de cambios en la conducción del banco estatal más importante del país impulsados por la administración de Javier Milei.
El nombramiento de Píparo fue formalizado mediante el Decreto 907/2025, publicado en el Boletín Oficial, y su mandato se extenderá desde el 11 de diciembre de 2025 hasta el 1° de enero de 2028, en reemplazo de Rodolfo Carvajal, cuya renuncia se había aceptado el 10 de diciembre. Al mismo tiempo, el gobierno oficializó la salida de Daniel Tillard como presidente del Banco Nación y el ascenso de Darío Wasserman como nuevo titular de la entidad.
Píparo, de 49 años, nació en La Plata y se formó como trabajadora social en la Universidad del Salvador. Comenzó su carrera en la esfera pública en 2004 en la provincia de Buenos Aires, combinando tareas en administración pública y política.
Su trayectoria política incluye haber sido diputada nacional electa en 2021 por La Libertad Avanza, espacio con el que también fue candidata a gobernadora bonaerense en 2023. Píparo presentó su renuncia a la Cámara de Diputados una semana antes del final de su mandato para poder asumir su nuevo cargo en el Banco Nación, evitando incompatibilidades entre funciones legislativas y ejecutivas.
La designación se produjo en un contexto de reordenamiento político y económico impulsado por el gobierno de Milei, que busca alinear áreas clave de la administración pública con su estrategia para la gestión económica y el sistema financiero estatal.
La llegada de Píparo al directorio del Banco Nación no está exenta de debate: lejos de ser una figura con un perfil tradicionalmente técnico en finanzas, su carrera política ha estado marcada por roles legislativos, candidaturas electorales y diversas posiciones dentro del espectro político argentino, lo que genera expectativas y preguntas sobre su rol en una entidad estratégica para la política económica nacional.
Su incorporación se suma a una serie de cambios en la cúpula del Banco Nación que consolidan la presencia de cuadros vinculados al oficialismo y al entorno de la Secretaría General de la Presidencia, bajo la gestión de Karina Milei, en puestos de alta responsabilidad.
