El Congreso de la Nación se prepara para una semana legislativa breve pero de alta intensidad política tras el doble feriado de Carnaval. Con solo tres días hábiles, el oficialismo busca avanzar rápidamente con el tratamiento de la reforma laboral, uno de los principales proyectos impulsados por el presidente Javier Milei, con el objetivo de convertirlo en ley antes del inicio del período ordinario de sesiones el 1° de marzo.
Luego de que el Senado otorgara media sanción al proyecto, el Gobierno prorrogó las sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero y activó un cronograma acelerado en la Cámara de Diputados. La intención es obtener dictamen en comisión y llevar la iniciativa al recinto en una sesión que se prevé extensa. Sin embargo, sectores de la oposición anticiparon que buscarán dilatar el debate mediante la introducción de modificaciones en puntos sensibles, lo que obligaría a que el texto regrese al Senado y retrase su aprobación definitiva.
En paralelo, el Senado también tendrá actividad durante la semana, con reuniones de comisión para analizar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el tratamiento de pliegos diplomáticos y la revisión del Régimen Penal Juvenil. De esta manera, el Congreso afronta días decisivos que podrían definir el futuro de una de las reformas centrales del Gobierno, en medio de una fuerte disputa política entre el oficialismo y la oposición.
