El jueves 4 de diciembre al mediodía, por orden del juez de Instrucción de San Pedro, Policía de Misiones detuvo a un efectivo de la dependencia de Bernardo de Irigoyen, acusado de haber colaborado en la fuga de siete presos que escaparon de la comisaría local tras abrir un boquete en el baño del calabozo.
La detención del agente se concretó luego de una investigación impulsada por la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (SAIC) y la Procuraduría General de Misiones, que reunieron pruebas que lo señalan como posible facilitador del escape. Se le secuestró el celular para pericias de SAIC y Cibercrimen.
A su vez, la vivienda del detenido fue allanada, así como también la dependencia policial donde ocurrió la fuga, en busca de más evidencias.
Cabe recordar que los siete evadidos ya fueron recapturados tras un intenso operativo policial que movilizó a centenares de agentes; la fuga había sido descubierta la madrugada del lunes cuando detectaron un boquete en la pared del baño de los calabozos.
La detención del uniformado abre una nueva etapa en la causa: ahora el foco está en desentrañar si hubo complicidad interna, y establecer responsabilidades —tanto del detenido como de quienes integraban la guardia al momento de la fuga— por lo que pasó.
