Montecarlo amaneció distinto este 11 de septiembre. No es un día cualquiera: hace 30 años, en 1995, un joven periodista llamado Amílcar Berón se animaba a salir al aire con un programa sin nombre, en el estudio de FM Horizonte. “No tenía idea de qué hacer, esa es la verdad”, recuerda entre risas. Minutos antes de arrancar, fue el periodista Claudio Salvador quien lanzó la chispa: “El entrevistado es el protagonista”. Así, casi por azar, nació Protagonistas.
Aquella primera emisión estuvo llena de incertidumbres y silencios, pero también de sueños. Amílcar confiesa que ni conocía al sonidista que lo acompañaba ese sábado. Sin embargo, había una convicción: contar la vida de los demás, dar voz a quienes construyen la historia cotidiana de Misiones. Y fue su compañera de vida, Claudia (hoy recordada con ternura), quien le regaló la frase que marcaría un sello de bienvenida que perdura hasta el día de hoy: “Ya somos protagonistas en el aire de Misiones”.
Desde entonces, pasaron 27 personas por el equipo: sonidistas, cronistas, locutores, movileros. La mayoría continúa trabajando en los medios, una prueba del semillero que fue y que es Protagonistas. Pero lo que sostiene Amílcar no son los números, sino la emoción: “Lo que me alegra es que casi todos siguieron en este oficio”.
La vida también lo ancló a Montecarlo. La llegada de su hijo Lucas y el deseo de formar familia junto a Claudia lo hicieron echar raíces en el centro del paraíso misionero. Desde allí, cada mañana de 7 a 12, el programa fue testigo de tres décadas de cambios, crisis, alegrías y memorias de la provincia de Misiones y de nuestra patria Argentina.
Hoy, con 30 años de aire y 5 de vida del medio digital Portal Misiones, Amílcar reafirma la misma certeza que lo acompañó desde aquel día: que el periodismo se hace con esfuerzo, pasión y libertad. “Todo se siembra y se cosecha con esfuerzo”, asegura, defendiendo la construcción de un medio independiente, sin ayudas ni ataduras.
Treinta años después, Protagonistas no es solo un programa radial: es un testimonio vivo de cómo la perseverancia, el amor y la fe en la palabra pueden sostener la memoria de un pueblo.
