El narcotráfico, el contrabando y la trata de personas son problemas recurrentes en las fronteras del país, y Bernardo de Irigoyen, con su frontera seca, no es la excepción. En diálogo con Portal Misiones, Walter Feldman, presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen, destacó las principales problemáticas y los aspectos clave a considerar sobre la cultura fronteriza de la localidad.
La situación económica del país impacta gravemente en las localidades fronterizas. «Se dio vuelta la moneda, actualmente más argentinos van a Brasil», señaló Walter Feldman. La baja demanda ha llevado al cierre de comercios, reduciendo puestos de trabajo y aumentando el desempleo. Además, el tráfico comercial fronterizo se ha convertido en una fuerte competencia para los comerciantes locales, profundizando la crisis del sector y afectando la estabilidad económica de la región.
Todos los días, unas 1.500 personas cruzan por la aduana del Paso Internacional Bernardo de Irigoyen – Dionisio Cerqueira, pero esta cifra solo representa el 20% de la realidad. Según Walter Feldman, presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen «el 80% del cruce fronterizo se realiza de manera ilegal» debido a la burocracia que dificulta el paso. Esto lleva a que muchos ciudadanos opten por cruzar de forma no registrada porque les resulta más fácil. «No me gusta decir ilegal», aclara Feldman, enfatizando que esta práctica responde más a una necesidad cotidiana que a una intención delictiva.
Desde una perspectiva cultural y social, las localidades fronterizas conviven en armonía y se complementan en ámbitos como el trabajo, la educación y la familia. Por ello, Feldman considera fundamental implementar un plan de seguridad fronteriza adaptado a la realidad de este paso, ya que su dinámica es diferente a la de otras regiones del país.
