Una serie de amenazas de “tiroteo escolar” en distintos establecimientos educativos de Misiones encendió la alarma en toda la provincia y obligó a activar protocolos de seguridad, tanto en el ámbito escolar como judicial. Los mensajes intimidatorios aparecieron en al menos 12 escuelas distribuidas en ciudades como Posadas, Garupá, Eldorado, San Ignacio y Puerto Iguazú, generando preocupación en la comunidad educativa.
Uno de los casos más notorios se registró en el CEP N°4 de Posadas, donde se encontró una pintada en un baño con una amenaza concreta de ataque. Situaciones similares se repitieron en otros establecimientos, con mensajes escritos en sanitarios durante el horario escolar, lo que motivó la intervención inmediata de directivos, fuerzas de seguridad y el sistema de emergencias.
Ante este escenario, el Ministerio de Educación confirmó la activación de protocolos institucionales que incluyen la intervención de la Justicia, el trabajo de equipos psicopedagógicos y medidas de contención para estudiantes. Además, se advirtió que las amenazas pueden derivar en consecuencias legales no solo para los autores, sino también para sus familias.
En paralelo, colegios de Posadas comenzaron a implementar medidas preventivas más estrictas para evitar situaciones de riesgo. Entre ellas, se dispuso la revisión de mochilas y pertenencias al ingreso, controles reforzados y presencia policial en las inmediaciones de los establecimientos.

Las autoridades educativas señalaron que la exhibición de mochilas será voluntaria, pero en caso de negativa se convocará a los tutores, reforzando así el rol de las familias en la prevención. También se habilitaron espacios de diálogo dentro de las escuelas para abordar el impacto emocional que estas amenazas generan en los estudiantes.
Mientras avanza la investigación para identificar a los responsables, la situación mantiene en alerta a toda la comunidad educativa misionera. Desde las instituciones remarcan la importancia de actuar con responsabilidad, evitar la difusión de mensajes alarmistas y trabajar de manera conjunta entre escuelas, familias y autoridades para garantizar la seguridad.

