Los pedidos de ayuda a la Línea 137 por situaciones de violencia de género registraron un fuerte incremento en Misiones durante el último mes. Según datos de la Subsecretaría de Relaciones con la Comunidad y Violencia, las comunicaciones crecieron un 32%, alcanzando 222 llamados en julio, frente a los 168 registrados en junio.
La responsable del área, Sandra Galeano, señaló que la demanda mantiene una tendencia sostenida en alza desde principios de año.
«En enero arrancamos con 69 llamados, en el medio fueron incrementándose y hoy tenemos 222. En junio fueron 168 las llamadas», precisó.
El incremento en la provincia coincide con un escenario preocupante a nivel nacional. Durante julio se registraron 24 femicidios, convirtiéndose en el segundo mes con mayor cantidad de casos en lo que va del año. Entre ellos se encuentra el femicidio de Sandra Beatriz Bilau, ocurrido en Piñalito Norte, Misiones.
La violencia psicológica, la más frecuente
De acuerdo con Galeano, la mayoría de los llamados están vinculados con situaciones de violencia psicológica, una modalidad que muchas veces resulta difícil de identificar debido a la naturalización de ciertas conductas dentro de las relaciones.
«Las personas llaman para ayudarlas a identificar si están viviendo una situación de violencia. Muchas veces las descalificaciones, humillaciones y el control se naturalizan y cuesta reconocerlas como violencia», explicó.
La funcionaria indicó que, detrás de la violencia psicológica, aparece la violencia física, que suele ser detectada con mayor facilidad por las marcas visibles, aunque ambas formas de agresión generalmente se presentan de manera conjunta.
Asesoramiento, contención y acompañamiento
Las consultas provienen tanto de víctimas como de familiares que buscan orientación sobre cómo actuar frente a una situación de violencia.
Cuando quien llama es la víctima, profesionales de la Línea 137 realizan una evaluación del riesgo, brindan contención y, si corresponde, recomiendan la realización de la denuncia. En los casos de mayor urgencia, el servicio dispone de una patrulla que puede trasladar a la persona hasta la dependencia policial o judicial correspondiente.
Galeano remarcó que la denuncia constituye el primer paso para que el Estado pueda intervenir y recordó que puede realizarse en cualquier comisaría. Además, señaló que si una dependencia se niega a tomar la denuncia, la persona debe insistir, ya que se trata de un derecho.
En aquellos casos donde la víctima no desea denunciar y no existe un riesgo inminente para su vida, la intervención continúa mediante acompañamiento psicológico hasta que la persona logre fortalecer su autonomía y decidir los pasos a seguir.
También crecieron las asistencias psicológicas
El aumento de las consultas también se reflejó en los espacios de acompañamiento psicológico que brinda la Subsecretaría, destinados a víctimas con denuncias radicadas, familiares e incluso agresores que solicitan asistencia profesional.
Durante julio se realizaron 354 intervenciones psicológicas, un número que, según Galeano, evidencia la creciente demanda y el trabajo coordinado que el organismo lleva adelante junto al Poder Judicial.
Fuente: Primera Edición
