El Cuartel de Bomberos Voluntarios de Comandante Andresito decidió restringir parte de sus servicios debido a la demora en la acreditación del subsidio nacional que reciben los cuarteles de todo el país. La medida comenzó a regir el pasado 1 de agosto y se mantendrá hasta que se regularice la situación financiera.
Desde la institución informaron que, mientras persista el retraso, únicamente responderán a incendios estructurales y accidentes vehiculares, con el objetivo de preservar los recursos disponibles para las emergencias de mayor riesgo.
El jefe del Cuerpo Activo, Alexandre Wietholter, explicó que la decisión responde a la falta de acreditación del aporte anual que constituye una de las principales fuentes de financiamiento para el funcionamiento operativo de los cuarteles.
Según detalló, el subsidio no proviene del presupuesto nacional, sino de un fondo específico conformado por un porcentaje que las compañías aseguradoras privadas aportan por ley y que luego el Estado distribuye entre las asociaciones de bomberos que cumplen con todos los requisitos administrativos y operativos.
«Es un fondo exclusivo para los bomberos. Muchos cuarteles ya lo recibieron y lo que no entendemos es por qué otros todavía seguimos esperando», manifestó.
Wietholter señaló que, aunque desde enero el Gobierno nacional anunció el inicio de los depósitos, numerosos cuarteles aún no percibieron los fondos. «Tenemos toda la documentación al día, por lo que no debería existir ninguna demora en el pago», afirmó.
Indicó además que este año cada cuartel debería recibir alrededor de 90 millones de pesos, recursos que por normativa solo pueden destinarse a la compra y mantenimiento de vehículos, equipamiento para combate de incendios, elementos de rescate y otros insumos operativos.
Ajuste para sostener la operatividad
Ante la falta de respuestas, el cuartel comenzó en junio con un plan de reducción de gastos, limitando el uso de móviles y otras actividades que demandaban combustible y recursos. Sin embargo, la continuidad del retraso obligó a profundizar las medidas desde comienzos de agosto.
«Para un bombero voluntario es muy triste tener que decir que no puede acudir a una emergencia. Nuestro deseo siempre es ayudar al prójimo cuando lo necesita, pero hoy debemos priorizar los recursos para poder seguir funcionando», expresó el jefe del cuerpo activo.
Como parte de las restricciones, también quedó suspendida la colaboración que el cuartel brindaba a organizaciones dedicadas al rescate de animales, especialmente en intervenciones complejas que requerían personal y unidades de bomberos.
Desde la institución esperan que la situación se normalice en las próximas semanas para poder restablecer la totalidad de los servicios que habitualmente presta a la comunidad.
