El Papa Francisco recibió este martes 11 de marzo buenas noticias sobre su estado de salud. Los médicos del hospital Gemelli de Roma mejoraron su pronóstico y confirmaron que ya no se encuentra en peligro inminente, tras la neumonía bilateral que lo ha mantenido internado desde el 14 de febrero.
El Vaticano informó que el Papa Francisco, de 88 años, pasó una noche tranquila y se despertó alrededor de las 8 de la mañana, un horario inusualmente relajado en comparación con su rutina habitual en la Santa Sede, donde comienza sus actividades a las 4:30.
En una señal de evolución favorable, los médicos decidieron retirar el pronóstico «reservado» que mantenían hasta el momento, indicando que su estado ya no es crítico. No obstante, advirtieron que su recuperación sigue en curso y requiere cuidados estrictos.
