Un informe del Observatorio para el Desarrollo Económico de Misiones (ODEM) reveló una caída en el consumo de energía eléctrica en la provincia, en paralelo con un aumento en el impacto de los nuevos subsidios nacionales sobre las facturas de los usuarios.
Según el estudio, la demanda eléctrica comenzó a descender a partir de octubre de 2025, marcando un quiebre tras varios años de estabilidad. A diferencia de lo que ocurre a nivel nacional —donde el consumo muestra una leve suba—, en Misiones la baja está vinculada principalmente a la situación económica, con menor actividad y pérdida del poder adquisitivo.
El informe señala que la caída es más pronunciada en sectores como la industria y el comercio, aunque también alcanza a los hogares. De hecho, durante el último verano se registró el consumo residencial más bajo de los últimos cinco años, un dato relevante en una provincia donde el uso domiciliario representa cerca del 79% de la demanda total.
En paralelo, el nuevo esquema de subsidios energéticos comenzó a sentirse con fuerza en las boletas. El sistema establece topes mensuales de consumo subsidiado que varían según la época del año: 550 kWh en verano, 300 kWh en invierno y apenas 150 kWh en los meses intermedios.
Esta modificación genera un desfasaje con la realidad climática de Misiones. Por ejemplo, en meses como marzo, donde persisten altas temperaturas, el límite subsidiado se reduce considerablemente, lo que provoca que muchos usuarios paguen más aun sin incrementar su consumo.
El impacto del nuevo régimen se hizo visible en abril, con la llegada de las facturas correspondientes a marzo. En numerosos casos, los incrementos fueron significativos debido a que una mayor porción del consumo quedó fuera del alcance del subsidio.
Además, el esquema nacional redujo el alcance de la asistencia estatal y eliminó categorías intermedias, lo que implica que más usuarios deben afrontar tarifas plenas. En ese contexto, especialistas advierten sobre un “doble efecto”: menor consumo energético, pero mayor peso del gasto en electricidad dentro del presupuesto familiar.
El informe concluye que este escenario refleja un contexto económico más ajustado, donde las familias se ven obligadas a reducir el consumo mientras destinan una mayor proporción de sus ingresos a cubrir servicios básicos como la energía eléctrica.
Fuente: Economis.
