El Gobierno nacional afirmó que en Argentina hay menos de 10 mil personas en situación de calle, según un relevamiento difundido por el Ministerio de Capital Humano. La cifra generó fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones sociales y especialistas, que pusieron en duda la metodología utilizada y el alcance del informe.
De acuerdo a lo que pudo acceder este medio, el relevamiento oficial no incluyó a todas las provincias, lo que alimentó las críticas sobre la validez de los datos. Diversos sectores calificaron el número como “ridículo y mentiroso”, al considerar que no refleja la realidad que se observa en las calles de distintas ciudades del país.
Organizaciones que trabajan con personas en situación de calle sostienen que la problemática es mucho más amplia y compleja, y que existe un subregistro importante. Además, remarcan que la falta de estadísticas completas dificulta el diseño de políticas públicas efectivas para abordar el fenómeno.
El debate se da en un contexto social y económico delicado, donde distintos informes y relevamientos independientes vienen señalando un aumento de la vulnerabilidad y la precarización. En ese escenario, la diferencia entre los datos oficiales y los de organizaciones sociales vuelve a poner en discusión la dimensión real de la problemática en Argentina.
