La asunción de Norma Gularte como intendenta interina de Caraguatay ya es un hecho, pero puertas adentro del Concejo Deliberante la discusión dejó al descubierto tensiones políticas, de interpretaciones legales y un escenario institucional atravesado por la urgencia. En diálogo con Portal Misiones, el concejal Sergio Altamirano aportó una mirada desde el interior del deliberativo, donde se definió el reemplazo temporal tras la licencia del intendente Mario Peyer, solicitada en medio de una denuncia en su contra.
Según relató Altamirano, la sesión extraordinaria convocada para tratar la licencia estuvo marcada por posturas encontradas. “Yo expuse mi dictamen, donde planteé que quien debía asumir tenía que ser un edil de la misma línea política que el intendente en licencia, para garantizar la continuidad institucional”, explicó. Sin embargo, ese criterio no prosperó. El concejal también señaló que la situación generó incertidumbre en la comunidad, en parte por el cambio de espacio político de Gularte, quien anteriormente formaba parte del mismo sector que Peyer.
El desarrollo de la sesión no estuvo exento de conflictos. De acuerdo al edil, hubo reiteradas interrupciones que obligaron al presidente del Concejo, Gustavo Fleitas, a intervenir en varias ocasiones. “Todas las interrupciones fueron del sector político de Gularte”, sostuvo, y agregó que, pese a tratarse de una reunión privada, hubo dificultades para garantizar el orden. En ese contexto, la votación que definió la designación de la intendenta interina respondió, según indicó, a la necesidad de “llegar a una respuesta inmediata” y destrabar la situación institucional.

Altamirano también remarcó que existen interpretaciones normativas en disputa. “Hay un artículo que establece que la sucesión debe recaer en el segundo concejal”, afirmó, dejando entrever que el proceso podría no estar cerrado desde el punto de vista legal. En ese sentido, indicó que el Concejo decidió “poner la situación en manos de la Justicia”, elevando el dictamen correspondiente para su análisis.
Más allá de las diferencias políticas, el concejal buscó llevar tranquilidad a la población. “Quiero hacer un llamado a la comunidad: esto es una cuestión formal e institucional. Como parte activa del municipio, es mi responsabilidad transmitir eso”, expresó. La designación de Gularte, en este marco, aparece como una salida transitoria en medio de un escenario complejo, donde se entrecruzan una causa judicial, reconfiguraciones políticas y la necesidad de sostener el funcionamiento del Estado local.

