El panorama deportivo e institucional de Guaraní Antonio Franco sufrió un revés histórico tras conocerse el reciente fallo del Consejo Federal del Fútbol Argentino. La entidad nacional decidió actuar con firmeza ante los incidentes registrados en el cruce contra Juventud Unida de Gualeguaychú, marcando un precedente severo para el club de Villa Sarita en el marco del Torneo Regional Federal Amateur.
La sanción más personal y directa recayó sobre Patricio Vedoya, presidente de la institución misionera, quien fue suspendido por el término de un año. Según el dictamen, Vedoya no podrá ejercer ninguna función oficial ni representar al club ante los organismos del fútbol argentino durante doce meses, una medida que deja a la dirigencia «franjeada» en una situación de extrema vulnerabilidad política de cara a la próxima temporada.
En el aspecto económico, el club no salió ileso de la resolución. El tribunal de disciplina impuso una multa equivalente al valor de cien entradas generales por el término de tres fechas consecutivas. Este impacto financiero se suma al malestar deportivo, ya que el fallo confirma además la eliminación definitiva del equipo del certamen, cerrando cualquier posibilidad de apelación respecto a la continuidad en la llave que disputaba contra el conjunto entrerriano.
Los fundamentos del Consejo Federal se apoyaron en los informes presentados por la terna arbitral, donde se detallaron situaciones de hostilidad, agresiones e invasión de campo de juego. Para las autoridades nacionales, estos hechos resultaron intolerables, justificando una sanción que busca no solo castigar lo ocurrido en Posadas, sino también enviar un mensaje de rigor ante la violencia en los torneos de ascenso.
