El dólar volvió a encender las alarmas en Argentina al superar la barrera de los $1.500 en bancos, en medio de un clima económico y político cada vez más tenso. En promedio, la divisa se vendió a $1.503 y se compró a $1.446, aunque en algunas entidades alcanzó valores todavía más altos.
El Banco del Chubut llegó a venderlo a $1.569, mientras que Brubank lo ofreció a $1.540, consolidando la tendencia alcista que viene marcando las últimas ruedas. En tanto, el dólar mayorista se ubicó en $1.475,5, referencia del Banco Central para intervenir en caso de desajustes en el mercado.
La suba del billete verde se da en paralelo a un fuerte retroceso de los bonos argentinos, lo que generó un nuevo incremento en el riesgo país, que trepó a 1.428 puntos básicos. Esta dinámica refleja la desconfianza de los inversores en la sostenibilidad económica.
El trasfondo político también alimenta la volatilidad: las derrotas del oficialismo en el Congreso y la falta de consenso en torno a proyectos clave generan incertidumbre sobre el rumbo fiscal. Para los analistas, la combinación de desequilibrios macroeconómicos y fragilidad política potencia la presión cambiaria.
Con este escenario, los mercados esperan la reacción del Gobierno y el Banco Central, mientras crece la inquietud en la población ante un dólar que parece no tener techo en el corto plazo.
