Especial por Sergio Alvez – Periodista acreditado para Tierra Roja
Entre sirenas estridentes y motocicletas policiales, a las 7.20 horas de este lunes, el vehículo del Servicio Penitenciario de la Provincia de Misiones que trasladaba a Germán y Sebastián Kiczka arribó al predio del Palacio de Justicia, donde a esas horas ya esperaban decenas de trabajadores de prensa acreditados para lo que sería la primera audiencia del juicio que los hermanos enfrentan por tenencia y distribución de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI). Sebastián, el mayor de los hermano, enfrenta además una denuncia por abuso sexual contra una menor de edad que forma parte de los testigos que tiene esta causa. Fotos: @MarianaChamorro
Alojados desde el 3 de septiembre de 2024 en la Unidad Penitenciaria VIII de Cerro Azul, los Kiczka ingresaron al Salón de Usos Múltiples a las 8.36, esposados y bajo custodia de agentes penitenciarios. El ex diputado provincial vistió una camisa blanca, mientras que su hermano Sebastián lució una remera a rayas y el cabello rapado a cero.
La audiencia dio inicio con la lectura de las acusaciones en contra de Germán y Sebastián Kiczka. También se describió la modalidad de desarrollo de cada una de las doce audiencias que se llevarán adelante. Germán fue presentado como “ex diputado provincial del partido Activar” y “empresario de Cigarros Misioneros” (en alusión a la firma perteneciente a Pedro Puerta), mientras que a Sebastián se le adjudicó ser “profesor de Bellas Artes”.

Las fojas leídas por la Secretaría permitieron conocer el tenor de las acusaciones que pesan contra ambos, incluyendo detalles relativos al tipo de material encontrado en los dispositivos secuestrados en diferentes allanamientos y analizados por la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC) en el marco de una investigación que deriva de la operación internacional “Guardianes Digitales por la Niñez”.
Además de la descripción detallada acerca del tipo de imágenes encontradas en estos aparatos (violación a niños y niñas, zoofilia, etc), la lectura de acusaciones incluyó el relato de una testigo menor de edad que cuenta haber sido víctima de abuso por parte de Sebastián en un gimnasio de la ciudad de Apóstoles.
Llegando al mediodía y ante la atenta escucha del Tribunal Penal Nº 1, integrado por los jueces Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya, tuvo lugar la presentación de los fiscales Martín Alejandro Rau y Antonio Vladimir Glinka, quienes en primer lugar advirtieron la importancia de descartar categóricamente la hipótesis de que este caso guarda relación alguna con cualquier tipo de “persecución política”.
En primer lugar, el fiscal Rau recordó que se trata de una causa de carácter internacional, en la que no hubo nombres involucrados en Misiones hasta el momento en que se solicitó a la prestaría de internet de Apóstoles, Cablenorte S.A, los datos necesarios para detectar al usuario que había descargado 603 archivos con contenido de MASI. Por su parte, el fiscal adjunto Antonio Glinka, se refirió a la labor parlamentaria de Germán Kiczka (49 proyectos presentados, en su mayoría de comunicación), a la cual calificó de “muy pobre” para ser tomada en cuenta. “¿Este es el trabajo de un cuadro político sujeto a ser perseguido políticamente? ¿Podemos equiparar a Germán Kiczka con Nelson Mandela en la categoría de perseguido político?” preguntó a los jueces el fiscal Glinka, arrancando algunas sonrisas en medio de la tensión reinante.
“Venimos a llevar adelante un proceso transparente, en el cual demostraremos que estamos ante crímenes aberrantes en los cuales la política no tiene nada que ver”” enfatizó Rau.
Salvo determinados momentos en que intercambiaron palabras al oído con sus respectivos defensores, los hermanos Kiczka permanecieron toda la audiencia en silencio y manteniendo mayormente la neutralidad en sus gestos.
Eduardo Paredes, abogado de Sebastián Kiczka, indicó que su cliente padece “parafilia” (trastornos de la preferencia sexual en la jerga de la psicología) y advirtió que “sería un error grave aplicar en este caso una pena y no una medida de seguridad, como un tratamiento de salud mental supervisado por el Estado”.
A su vez, el abogado defensor de Germán Kiczka, Gonzalo de Paula, dijo a los jueces que va “a probar que todo el material secuestrado a Germán no contiene elementos de distribución ni facilitación de contenido de abuso infantil” y en el marco de una estrategia que pareciera estar orientada a señalar a Sebastián Kiczka como el único responsable del grave delito por el que se acusa a ambos hermanos, De Paula deslizó una extraña metáfora que “no importa qué artesano hizo el cuchillo, lo que hay que hacer es probar quién produjo la acción”.
Siendo las 13.10 horas, el tribunal dio por concluida la audiencia. Los hermanos Kiczka fueron nuevamente esposados y conducidos raudamente al móvil penitenciario, entre flashes de cámaras y celulares. En medio de una lluvia torrencial, el vehículo emprendió regreso hacia la cárcel de Cerro Azul.
De este modo, llegaba a su fin la primera audiencia de un juicio histórico que continuará los días 1, 3, 4, 7, 8, 9, 10, 11, 14, 15 y 16 de abril del 2025, siempre a partir de las 8.30hs en el Salón de Usos Múltiples (SUM) del Palacio de Justicia, ubicado en Av. Santa Catalina 1735 de la ciudad de Posadas.
