En Argentina, el consumo de carne vacuna (uno de los pilares de nuestra dieta tradicional) atraviesa un momento de fuerte retroceso. Según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en enero de 2026 la venta de carne vacuna cayó un 13 % interanual y el consumo per cápita promedio de los últimos doce meses se ubicó en 47,9 kilos por habitante al año, el nivel más bajo registrado en las últimas dos décadas para este producto básico en la mesa familiar. La combinación de precios en alza y menor poder adquisitivo explica buena parte de esta caída histórica.
En este contexto nacional, periodistas de Portal Misiones recorrieron carnicerías de Montecarlo (desde la Cooperativa hasta la plaza San Martín, sobre la avenida Libertador) para relevar cómo impacta esta realidad en el mercado local.
Precios, promociones y decisiones de compra
Los carniceros consultados coinciden en que las promociones de 3 y 5 kilos de carne surtida de novillo son los productos que más se venden en en el día a día. “Lo que más sale son las promos de tres y cinco kilos”, señalaron, y explicaron que el combo de cinco kilos de carne de novillo parte desde los 39 000 pesos, aunque en algunos locales alcanza los 45 000 pesos. Ese tipo de oferta se ha convertido, según los comerciantes, en una herramienta clave para atraer clientes y sostener el volumen de ventas en un contexto de precios que no siempre son accesibles para todos los bolsillos.

Variación de precios por corte
En cuanto a los valores individuales por corte, los precios relevados muestran diferencias importantes según la calidad y el tipo de carne. El kilo de costilla oscila entre 9500 y 14900 pesos, mientras que el vacío se vende entre 11000 y 14800 pesos. Cortes como falda y paleta se ubican alrededor de 9 000 y 10200 pesos el kilo, respectivamente. La carne molida tiene un precio que va de 9500 a 10500 pesos según su calidad, y la milanesa de carne ronda los 11 000 pesos.
Respecto a alternativas económicas, los comerciantes destacaron que el pollo y el cerdo “son opciones más accesibles para muchos hogares”. La pata muslo de pollo se ofrece a 10500 pesos los tres kilo, a su vez estas promociones varían a 12000 pesos, mientras que alitas de pollo pueden conseguirse a 3700 pesos. En tanto, los cortes de cerdo (como carré a 7700 pesos el kilo o chuletas con cuero a 7200 pesos) también son elegidos por consumidores con presupuesto más ajustado.
Demanda, ajuste de precios y contexto local
Sobre la evolución de los precios en los primeros meses del año, varios carniceros explicaron que recientemente se vieron obligados a aplicar un ajuste en sus listas, aunque resaltan que intentan mantener los valores el mayor tiempo posible para no perder clientela. “Subimos esta semana recién, siempre tratamos de mantener”, indicó uno de ellos.
Febrero, de acuerdo con los comerciantes, es un mes tradicionalmente complicado por ser corto y coincidir con el cierre de la temporada de vacaciones y los gastos familiares asociados al inicio de clases. “Es un mes caótico”, afirmó un carnicero con más de 40 años de experiencia en Montecarlo, quien agregó que a pesar de ello la clientela se mantiene estable: “Gracias a Dios seguimos con la misma concurrencia de clientes. La carne es mercadería de todos los días, la gente tiene que comer si o si”.

Entre los productos que siguen teniendo demanda se encuentra el puchero. Fue mencionado como uno de los que no pierden vigencia: algunos locales lo ofrecen a 6 000 pesos el kilo, con otros combos de mayor volumen a 28 500 pesos. Esta preparación, junto con los combos familiares, se ha consolidado como una respuesta de los consumidores frente a los aumentos de precios de cortes tradicionales.
