A medida que se acercan las celebraciones de fin de año, vuelve a instalarse el debate sobre el uso de pirotecnia y su impacto en la convivencia social. Si bien en la provincia de Misiones aún existen localidades donde su uso está permitido, cada vez son más los municipios que avanzan en la implementación de la Ley de Pirotecnia Cero. Montecarlo se destaca como una de las localidades pioneras en la adopción de estas medidas.
En diálogo con Portal Misiones, la psicóloga Daiara Medina remarcó que el uso de pirotecnia no solo afecta a los animales, sino también a muchas personas, en especial a quienes presentan alguna condición de neurodivergencia. “Lo que a algunos les genera diversión, a otros les genera pánico”, expresó.
La profesional señaló que, a pesar de las normativas vigentes, “las personas siguen usando pirotecnia” y advirtió que el impacto suele ser minimizado. “Algo que para nosotros parece insignificante, para otros puede ser muchísimo”, explicó, al referirse a personas con hipersensibilidad sensorial.
Medina detalló que niños y niñas con autismo, por ejemplo, pueden reaccionar con miedo o angustia ante estímulos mínimos. “Con solo una estrellita que prende y brilla, probablemente el chico se asuste”, indicó, aunque aclaró que no todas las personas neurodivergentes reaccionan de la misma manera: algunas se ven más afectadas, mientras que en otros casos el impacto es menor.
En ese sentido, apeló a la empatía y a la reflexión colectiva. “Todos somos diferentes, de ahí viene la neurodivergencia. Es importante saber con quién compartimos las fiestas y qué le afecta”, sostuvo. Además, remarcó que el acompañamiento debe darse desde la calma: “No se trata de ayudar, sino de acompañar. No podemos controlar los sonidos del exterior, siempre van a existir”.
Respecto a posibles infracciones, la psicóloga recomendó priorizar el diálogo antes de recurrir a una denuncia. “Siempre sugiero hablar primero con la persona. Si no se llega a un acuerdo, recién ahí denunciar, porque la pirotecnia cero lo avala”, explicó.
Finalmente, Medina invitó a pensar en el otro y cuestionar actitudes individualistas. “Es triste pensar en el egoísmo y no considerar al otro. Hay que preguntarse ¿qué pasaría si mi hijo pasa por esto?, o incluso ¿qué ocurre si me pasara a mí?”, concluyó.
