Una manifestación de vecinos y proteccionistas se llevó a cabo en Oberá para exigir respuestas por la desaparición de más de 20 perros en la localidad de Guaraní, en un caso que ya genera fuerte conmoción social y desconfianza hacia las autoridades. La protesta se realizó frente al juzgado interviniente, donde los presentes reclamaron avances en la investigación y cuestionaron la versión oficial: “No le creemos al intendente”, fue una de las consignas más repetidas.
El conflicto se originó el pasado 27 de marzo, tras el fallecimiento de una mujer que albergaba cerca de 30 perros en su vivienda. En ese contexto, el intendente Miguel Ángel Vargas dispuso el retiro de los animales, argumentando que existían denuncias por las condiciones en las que vivían. Sin embargo, desde ese momento, al menos una veintena de perros no volvió a ser localizada.
La polémica se intensificó luego de que se difundiera un video grabado por el propio jefe comunal, en el que menciona que los animales serían trasladados “a la perrera… o lejos”, una frase que generó sospechas sobre el destino final de los perros y encendió la alarma entre proteccionistas y vecinos.
En su defensa, Vargas aseguró que los animales fueron dados en adopción a distintas personas y que se registraron sus datos, aunque hasta el momento no se presentaron listados ni pruebas que permitan verificar esa versión. Esta falta de información concreta alimentó distintas hipótesis, incluyendo la posibilidad de que los perros hayan sido sacrificados, algo que aún no fue confirmado por la Justicia.
La causa se encuentra en manos del Juzgado de Instrucción N°2 de Oberá, donde el intendente fue citado como “testigo sospechoso” mientras se intenta esclarecer lo ocurrido. En paralelo, se realizaron allanamientos en zonas rurales de Guaraní y se activó una recompensa de un millón de pesos para quienes aporten datos que permitan encontrar a los animales.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa y el caso sigue creciendo en impacto público, no solo por la desaparición de los perros sino también por las dudas sobre el accionar institucional. Los manifestantes advierten que el reclamo ya trasciende lo animal y exigen transparencia, responsabilidades y respuestas concretas.
