La histórica empresa argentina de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de la totalidad de sus trabajadores. La decisión afecta a más de 900 empleados y marca el fin de una fábrica que durante más de ocho décadas formó parte del entramado industrial nacional.
Según informó la compañía, el proceso se realizará de forma ordenada, con el pago de las indemnizaciones correspondientes y la cancelación de sus compromisos con proveedores, bancos y acreedores. La empresa justificó la medida en los cambios en las condiciones del mercado, especialmente por el incremento de las importaciones y la pérdida de competitividad de la producción local frente a la competencia externa.
La planta contaba con una capacidad de producción superior a cinco millones de neumáticos por año y funcionaba en un predio de 40 hectáreas. Fate, fundada en 1940, fue pionera en la fabricación de neumáticos en Argentina y logró posicionarse también en mercados internacionales como Europa, Estados Unidos y América Latina, consolidándose como un símbolo de la industria nacional.
El cierre se produce en un contexto complejo para el sector, marcado por un fuerte aumento de las importaciones, que crecieron más del 30% en los últimos años, y una caída de los precios internos. Esta situación impactó directamente en el empleo, con miles de puestos perdidos en la industria del neumático. El caso de Fate se convierte así en uno de los cierres industriales más significativos de los últimos años, tanto por su historia como por la magnitud del impacto laboral.
