En diálogo con Portal Misiones, el ministro de Turismo de la provincia, José María Arrúa, realizó un balance positivo del movimiento turístico durante el último fin de semana largo, en el marco de Semana Santa. “Hubo un movimiento importante, lo teníamos previsto desde el verano por la cantidad de consultas que estábamos teniendo. El feriado del 24 de marzo fue un principal detonante”, explicó.
El funcionario destacó que la cercanía entre feriados favoreció la actividad. “Este feriado largo a principios de mes ayuda mucho para el movimiento”, señaló, aunque advirtió que el consumo fue más moderado en comparación con otros períodos. “El turista tuvo un consumo menor. Siempre está la consulta de precios y dependen mucho de las apps digitales que sirven para fijarlos”, indicó.
En esa línea, Arrúa describió cambios en los hábitos de los visitantes: “Hay un comportamiento del gasto turístico donde comparten mucho los platos”. Esto, según explicó, impacta en el sector gastronómico, que enfrenta un escenario complejo. “El margen de rentabilidad cada vez es menor y hay costos altos en los servicios”, sostuvo, y llamó a los emprendedores a “adaptarse y reinventarse”.
A pesar de ese contexto, algunos rubros se mantuvieron firmes. “El turista elige siempre el plato típico; el pescado asado fue la principal venta en las parrillas”, remarcó. Además, subrayó que no se trató solo de visitas fugaces: “La gente vino a quedarse en Misiones para Semana Santa”.
A nivel nacional, la Semana Santa 2026 movilizó a 2.852.256 turistas y generó un impacto económico de $808.198 millones, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En ese escenario, Misiones se posicionó entre los destinos más elegidos, con niveles de ocupación hotelera superiores al 90% y más de 25 mil visitantes en el Parque Nacional Iguazú.
El movimiento turístico creció un 5,6% respecto al mismo período del año pasado, aunque con un gasto más moderado: el desembolso promedio diario fue de $108.982 por persona, lo que representó una caída real del 8,4%. La estadía promedio, en tanto, se redujo a 2,6 noches, consolidando la tendencia hacia escapadas más cortas. “En este contexto tan complejo y difícil, el movimiento fue bueno y nos ayudó mucho el turismo internacional”, concluyó Arrúa.
