En diálogo con Portal Misiones, Pablo Sánchez, miembro de la Fundación Rewilding Argentina, confirmó que la desaparición de Açaí, la joven yaguareté que había sido liberada en El Impenetrable, este hecho es catalogado como “un hecho gravísimo”. La Fundación Rewilding Argentina continúa trabajando en la zona para recuperar cualquier rastro. “Seguimos buscando. No vamos a abandonar el territorio hasta saber qué pasó”, afirmó el entrevistado.
Pablo Sánchez explicó que Açaí llevaba un collar satelital que emitía señales GPS cada una hora, lo que permitió monitorear sus movimientos desde su liberación, el 5 de octubre, hasta que el dispositivo dejó de transmitir. “La señal hoy está en el fondo del río Bermejo. Eso es lo único concreto que tenemos. El collar apareció muy lejos del punto de liberación, lo que para nosotros es un indicio fuerte de intervención humana”, detalló.
El integrante de la fundación remarcó la importancia del ejemplar desaparecido. “Açaí fue trasladada desde Corrientes al Chaco porque en esta región no había hembras silvestres desde hace 35 años. Este trabajo es histórico, no tiene antecedentes en el país. La conmoción es enorme porque detrás de cada liberación hay años de preparación, de logística y de compromiso comunitario”, expresó.
Consultado sobre las hipótesis que manejan, Sánchez descartó las explicaciones que circulan en redes. “Que el animal se haya sacado el collar es una posibilidad ínfima. Y que se haya ahogado tampoco es consistente: los yaguaretés son excelentes nadadores, están adaptados al agua. Si hubiera muerto en ese lugar, ya lo hubiéramos encontrado”, sostuvo.
La fundación presume que Acaí pudo haber sido víctima de cazadores furtivos. “El collar terminó bajo el agua. Y desde que trabajamos con esta especie, nunca nos pasó algo así. Nunca desapareció un animal del proyecto de reproducción”, lamentó.
El Gobierno nacional anunció una recompensa de $250 millones para quienes aporten información concreta sobre el caso. Para Sánchez, esta medida “puede ayudar a romper silencios”. “Açaí representa muchísimo. No podemos perder a un animal que nació silvestre, que fue criada para devolver ejemplares a un territorio donde ya no quedaban. Necesitamos respuestas”, concluyó.
