La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro general de 24 horas para el jueves 19 de febrero en rechazo al proyecto de reforma laboral que será debatido en la Cámara de Diputados. La medida se perfila con alto nivel de adhesión en todo el país y afectará principalmente al transporte público, los servicios y la actividad estatal, lo que anticipa una jornada con fuerte impacto en distintas provincias, incluida Misiones.
A diferencia de otras protestas sindicales, el paro fue definido sin una movilización central convocada por la CGT, aunque algunos gremios, organizaciones sociales y sectores sindicales podrían realizar concentraciones y marchas de manera independiente en diferentes puntos del país. La central obrera resolvió la medida como forma de presión en el marco del tratamiento legislativo de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
Entre los sectores que confirmaron su adhesión se encuentran los gremios del transporte agrupados en la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT), lo que implica que no habrá colectivos, trenes ni otros medios de transporte de pasajeros durante la jornada, paralizando gran parte de la circulación habitual. También se sumaron sindicatos estatales como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que además convocó a marchar en rechazo a la iniciativa oficial.
Otro de los sectores que se plegará es el de las estaciones de servicio, cuyos trabajadores también anunciaron su adhesión al paro, lo que podría afectar el expendio de combustibles en distintas localidades. En paralelo, el Gobierno nacional advirtió que descontará el día a los empleados públicos que no se presenten a trabajar, lo que generó un fuerte cruce con los gremios, que defendieron el derecho constitucional a la huelga.
En el caso de Misiones, el impacto dependerá principalmente del nivel de adhesión de los gremios locales, aunque se prevén complicaciones en el transporte urbano e interurbano, en organismos públicos y en algunos servicios esenciales. La eventual paralización del transporte podría afectar la movilidad de trabajadores y estudiantes en ciudades como Posadas, Oberá y Eldorado, mientras que la adhesión de estatales podría resentir la atención en oficinas públicas.
