El conflicto de los ex policías de Misiones sumó un nuevo capítulo en la ciudad de Posadas, donde manifestantes que permanecen encadenados frente a la Casa de Gobierno fueron notificados de una causa judicial por el uso indebido de uniforme policial. La medida se da en el marco de una protesta que ya lleva más de una semana en la Plaza 9 de Julio, donde los ex efectivos reclaman su reincorporación a la fuerza tras haber sido dados de baja en 2024.
Según relataron los propios manifestantes, durante el fin de semana recibieron la notificación por parte de efectivos de Gendarmería Nacional Argentina, en el marco de una investigación por presunta “usurpación de títulos, honores e insignias”, debido a que utilizaban uniformes reglamentarios pese a ya no formar parte de la institución.
La causa fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción N°2 de Posadas y no implica, por el momento, detenciones ni medidas restrictivas, sino la formal notificación del inicio del proceso judicial.
Uno de los referentes de la protesta, Diego Correa, cuestionó la intervención de la fuerza federal y calificó la situación como “contradictoria”, al sostener que aún figuran en el sistema como policías, pese a haber sido cesanteados.
El reclamo comenzó el pasado 6 de abril, cuando los ex uniformados iniciaron un acampe y se encadenaron frente a la sede gubernamental. Con el correr de los días, se sumaron otros manifestantes, profundizando la medida de fuerza en medio de la falta de respuestas oficiales.
A pesar de las condiciones adversas, incluyendo lluvias y jornadas prolongadas en la vía pública, los manifestantes aseguraron que continuarán con la protesta y que avanzarán por la vía legal para intentar recuperar sus puestos de trabajo.
Mientras tanto, el conflicto permanece abierto y sin señales de resolución inmediata.
