Referentes de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Montecarlo (CACIM) analizaron el impacto de los Programas Ahora y coincidieron en que, si bien generan ventas, no solucionan los problemas de fondo del sector. Elizabeth Rosa, presidenta del CACIM, afirmó que “el programa alivia, pero no es la solución” y agregó que “si no fuera por el programa, mucha gente no podría comprar”.
Por su parte, Dionel Kimmich, perteneciente al CACIM, sostuvo que “el Programa Ahora es un subsidio del Estado a la demanda” y cuestionó la idea de que cuantos más programas haya, mejor estará el comercio: “No existe nada gratis, alguien está pagando esto”. Además, remarcó que el plan no alcanza a quienes no tienen trabajo en blanco ni acceso a tarjetas.
Además, calificó a los programas como “un respirador artificial” y aseguró que el 80 % de las ventas en Misiones dependen de los programas. “Es antimercado que el sector económico necesite una inyección del Estado para funcionar, estamos en terapia intensiva”, afirmó.
Ambos dirigentes coincidieron en la necesidad de repensar el esquema: “Por honestidad intelectual hay que rediscutir el programa”, dijo Kimmich, y apuntó contra la burocracia: “Hay tanta variedad de planes que hace falta un especialista para entenderlos”. También remarcaron la importancia de la educación financiera entre los consumidores.
