Ante la seguidilla de amenazas de tiroteos en escuelas de la provincia de Misiones, autoridades educativas confirmaron la activación de protocolos preventivos y el trabajo conjunto con fuerzas de seguridad, mientras algunas instituciones ya implementan medidas más estrictas para resguardar a estudiantes y docentes.
En diálogo con Portal Misiones, Emilia Lunge, directora de Políticas Estudiantiles del Ministerio de Educación, explicó que se viene trabajando “desde hace varios días de manera articulada con la Policía” ante estos hechos que generan preocupación en la comunidad educativa.
La funcionaria detalló que existe un protocolo vigente que se aplica en cada caso. “Ante estas amenazas, los directivos deben realizar una denuncia en la comisaría más cercana. Allí se labra un acta que luego es elevada al Ministerio de Educación o al Consejo correspondiente”, indicó. En ese sentido, aclaró que los casos llegan al organismo a través de estas actas formales y no como denuncias directas.
Lunge fue enfática al remarcar la gravedad de la situación: “En ninguno de los casos esto se toma como una broma, amenazar es un delito”. Además, confirmó que ya hubo estudiantes identificados, con intervención de sus tutores.
El protocolo también contempla el abordaje integral de los alumnos involucrados. “Si se detecta un chico con dificultades en habilidades sociales, se interviene con Salud Pública”, explicó, al tiempo que destacó la realización de talleres de concientización y el acompañamiento tanto a estudiantes como a sus familias.
En escenarios más delicados, como la posible presencia de armas, se aplican medidas más estrictas. “Hay que evaluar de dónde obtuvo las armas y si está apto para convivir con otros estudiantes”, sostuvo, y agregó que incluso se puede recurrir a clases virtuales hasta esclarecer la situación.
La funcionaria también advirtió que no todos los casos responden a retos virales: “Algunos realizaron pintadas y otros crearon grupos de WhatsApp”, señaló.
Uno de los episodios más graves se registró en la localidad de Puerto Rico, donde la Policía allanó la vivienda de un menor que había amenazado a sus compañeros y encontró armas. “Se realizaron varios allanamientos en otros casos, pero no encontramos nada”, precisó.
El caso de Montecarlo:
Por su parte, desde la Escuela Normal Superior N°2, su interventora, Patricia Klaner, confirmó que la institución también activó los protocolos correspondientes. “Estamos trabajando para resguardar a los chicos, en conjunto con la Policía y el Ministerio de Educación”, afirmó.
En relación a las pintadas detectadas en el establecimiento, Klaner indicó que “se encuentran en proceso de investigación y a disposición de la Policía y la Justicia”. Además, reveló que se detectó la existencia de grupos de WhatsApp donde los estudiantes se comunicaban, lo que motivó el endurecimiento de normas internas.
“Por disposición interna, los chicos no pueden utilizar celulares en clases debido a situaciones de bullying, y ahora tampoco están autorizados ni en recreos”, explicó. Asimismo, confirmó una de las medidas más visibles: “Los estudiantes deben ingresar sin mochilas. Algunos asistieron con mochila y se convocó a los padres”.
Finalmente, remarcó que esta disposición responde a una cuestión preventiva: “Se pide que no vengan con mochilas por seguridad”.
Las autoridades coinciden en que la situación requiere un abordaje serio y coordinado, reforzando la prevención y el acompañamiento para evitar que estos hechos escalen y garantizar un entorno seguro en las escuelas.
