En el marco de la Semana Mundial de la Celiaquía, la nutricionista Claudia Verón dialogó con Portal Misiones sobre los desafíos que enfrentan las personas celíacas a la hora de mantener una alimentación sana, equilibrada y libre de gluten.
“La celiaquía es una enfermedad autoinmune y puede darse en cualquier etapa de la vida, no hay un rango de edad puntual. Puede aparecer en la infancia, adolescencia o incluso en adultos mayores”, explicó la profesional. Además, destacó la importancia de investigar antecedentes familiares, ya que muchas veces los pacientes logran identificar síntomas similares en sus allegados luego de recibir el diagnóstico.
Verón explicó que se trata de una enfermedad en la que “las células atacan sus propias células” y señaló que los síntomas pueden ser muy variados. Entre ellos mencionó cólicos, diarrea, vómitos, inflamación, dolor abdominal, constipación, retención de líquidos, dolor muscular y dolores de cabeza.
“Generalmente los síntomas no aparecen inmediatamente después de consumir alimentos con gluten, pueden pasar horas o incluso días”, remarcó. En ese sentido, indicó que el diagnóstico puede realizarse mediante análisis de sangre y, en algunos casos, con una biopsia intestinal.
La especialista también aclaró que las personas celíacas “pueden consumir harinas, siempre y cuando no contengan gluten”. Como ejemplo, mencionó el almidón de maíz y el almidón de mandioca. Sin embargo, advirtió sobre la contaminación cruzada, especialmente en productos como la avena.
“La avena naturalmente no tiene gluten, pero muchas veces se procesa en los mismos molinos donde se muele trigo. Por eso es fundamental verificar que tenga el logo de ‘Sin TACC’”, explicó. También remarcó que no deben consumirse productos sueltos, como condimentos, ya que se desconoce el proceso de elaboración y manipulación.
Verón destacó que actualmente existe una amplia variedad de productos aptos para celíacos. “Es increíble la cantidad de cosas que se pueden conseguir sin TACC: panes, fideos, masas para empanadas y tartas. La variedad creció muchísimo y eso ayuda a resolver muchas situaciones cotidianas”, afirmó. No obstante, señaló que muchas personas todavía optan por elaborar sus propios alimentos en casa.
Por otra parte, habló sobre una de las principales dificultades que enfrentan quienes conviven con la enfermedad: el costo de los productos libres de gluten. Según explicó, los alimentos sin TACC requieren controles bromatológicos específicos, certificaciones, líneas de producción separadas y herramientas especiales, lo que incrementa los costos de elaboración.
Finalmente, la nutricionista subrayó que las personas celíacas suelen organizar su alimentación con anticipación en reuniones sociales o eventos familiares. “Muchas veces tienen que llevar su propia vianda para compartir en cumpleaños o almuerzos, porque necesitan asegurarse de que los alimentos sean realmente seguros para consumir”, concluyó.
