Desde este mes de febrero, tanto el Monotributo como el Impuesto a las Ganancias sufrieron una actualización semestral de sus valores y topes de facturación, según el dato de inflación publicado por el INDEC y que se aplicará para el período que va de enero a junio de 2026.
Estas modificaciones tienen un impacto directo en la economía de autónomos, profesionales, pequeños comerciantes y trabajadores en relación de dependencia de zonas como Montecarlo y el resto del norte misionero, ya que delimitan quiénes pagan, cuánto y bajo qué condiciones tributarias.
Con esta modificación, la categoría A pasó a tener un tope anual de alrededor de $10,2 millones, mientras que la categoría K, la más alta del régimen, supera los $108 millones de facturación anual. Las cuotas también aumentaron de manera proporcional según la escala y el tipo de actividad.
Estos nuevos valores obligan a muchos contribuyentes a revisar su situación fiscal, ya que la recategorización semestral se encuentra habilitada durante los primeros días de febrero. Aquellos monotributistas que hayan superado los límites de su categoría en ingresos, consumo de energía, alquileres o superficie afectada deberán modificar su encuadre para evitar sanciones futuras.
Por su parte, el Impuesto a las Ganancias también fue actualizado, elevando el mínimo no imponible para trabajadores en relación de dependencia y jubilados. A partir de este año, un trabajador soltero comienza a tributar Ganancias con ingresos brutos anuales cercanos a los $3 millones, mientras que para una persona casada con dos hijos el piso se eleva a casi $4 millones. Quienes perciban ingresos por debajo de esos montos quedan alcanzados por la exención.
Fuente: Chequeado.
