La expectativa por una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino volvió a generar un fenómeno económico impactante: en la reventa, las entradas para el partido entre River Plate y Boca Juniors ya alcanzan valores cercanos a los 1,7 millones de pesos.
Según relevamientos en plataformas internacionales de venta de tickets, los precios parten desde los 589 dólares y promedian los 721, mientras que las ubicaciones más caras llegan a los 1.239 dólares. Traducido al tipo de cambio actual, esto representa cifras que van desde más de $800.000 hasta aproximadamente $1.716.000 por entrada.
La comparación con los precios oficiales deja en evidencia la distorsión del mercado. Según los valores difundidos para la venta local, las entradas populares se ubican en torno a los 330 mil pesos, mientras que las plateas varían entre los 530 mil y los 680 mil. Esto implica que incluso el piso de la reventa ya supera ampliamente varias de las opciones disponibles en el circuito formal.
El fuerte aumento se explica por la altísima demanda que genera este encuentro, considerado uno de los más convocantes del mundo. A pocos días del partido, los tickets oficiales —exclusivos para socios— ya se agotaron, lo que impulsó aún más los precios en el mercado secundario.
El partido se disputará en el estadio Monumental, donde se espera un lleno total con más de 80 mil espectadores. La magnitud del evento, sumada a la histórica rivalidad entre ambos clubes, convierte al Superclásico en un espectáculo deportivo de alcance global.
Además del valor de las entradas, también se registraron aumentos en paquetes de viaje para hinchas del interior del país, lo que refleja el impacto económico que genera este tipo de encuentros en toda la cadena vinculada al fútbol.
