El intendente de Caraguatay, Mario Peyer, habló en primera persona luego de retomar sus funciones tras permanecer un mes de licencia, período en el que se puso a disposición de la Justicia tras una denuncia por abuso sexual presentada por una empleada municipal.
El jefe comunal explicó que durante ese tiempo optó por el silencio mientras avanzaba el proceso judicial. “Guardar el silencio y trabajar en mi inocencia, eso hice, y así poder estar ese mes entero a disposición de la Justicia”, expresó. Además, destacó el acompañamiento de su entorno más cercano: “Lo bueno es que mi familia me contuvo y sostuvo”.
Sin embargo, relató que la situación tuvo un fuerte impacto en su círculo íntimo. Según indicó, la difusión del caso afectó especialmente a su madre y a su hija. “No respetaron el secreto de sumario y se difundió por todos lados. Como hombre de familia es una mancha que llevaré por siempre”, sostuvo. En ese sentido, señaló que su madre se enteró por los medios y sufrió una descompensación, mientras que su hija atraviesa actualmente un tratamiento psiquiátrico tras lo ocurrido.
En relación a la causa, Peyer afirmó que nunca tuvo antecedentes judiciales y rechazó las acusaciones en su contra. “Ni en mi pensamiento más loco haría eso”, aseguró, al tiempo que remarcó: “Yo no tengo nada que esconder, me presenté solo ante el fiscal”. También cuestionó el tratamiento mediático del caso y aseguró no haber tenido derecho a réplica.
En ese contexto, Mario Peyer, también dejó una particular reflexión sobre lo vivido durante el proceso judicial, al comparar su experiencia con una ficción. “Me da risa, porque me gustan las series policiales, y estaba viviendo una serie en primera persona”, expresó, graficando el nivel de exposición, tensión e incertidumbre que atravesó durante el mes en el que se puso a disposición de la Justicia mientras avanzaba la causa en su contra.
Respecto a las denuncias, consideró que se trata de una causa “armada” y apuntó contra Liliana Rolón como coautora de la acusación. “Me acusa de violencia física, violación y violencia de género. Cuando el fiscal me leyó la denuncia me sorprendió mucho”, afirmó. Además, sostuvo que se intentó instalar que existía riesgo de fuga. “En algunas semanas se demostrará la realidad, soy inocente”, agregó.
El intendente también se refirió a las acusaciones vinculadas a presuntos manejos irregulares de combustible durante su gestión. Explicó que, para habilitar cuentas en la cooperativa, se requiere un garante, rol que él mismo asumió. “Soy yo quien habilita quién puede y quién no retirar nafta”, indicó, justificando además sus viajes frecuentes a Montecarlo para cargar combustible debido a la falta de estación de servicio en su localidad.
En el plano político, Peyer habló de “traiciones” y mencionó a Norma Gularte, quien asumió interinamente durante su licencia. Según afirmó, hubo advertencias previas sobre posibles movimientos en su contra. “La gente acusa y difama, pero no tiene idea de la gestión”, sostuvo.
Finalmente, el jefe comunal destacó acciones de su administración, como la construcción de 25 viviendas con recursos municipales y la asistencia a 50 familias para completar sus hogares. “Nos enfocamos en las casas, en los hogares. En pleno 2026 mucha gente vive sin baño instalado”, remarcó.
Peyer aseguró que enfrentará cada una de las denuncias públicamente y con nombre y apellido. “Cada denuncia que fue hecha pública la voy a responder personalmente…»
